El proceso de electroobtención permite un mayor grado de pureza en los metales de oro y plata con un costo operativo menor

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30 Enero, 2017

Las celdas de electroobtención son un equipo indispensable para la obtención de oro y plata de mayor pureza. (Fuente: infordiss.com)

La precipitación por reducción electrolítica, comúnmente conocida como electroobtención, es en la actualidad uno de los procedimientos más sencillos para recuperar metales de oro y plata en forma pura y selectiva, respecto a las impurezas existentes en las soluciones, y a un costo operativo menor en comparación con otras técnicas más tradicionales.

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Patricio Navarro Donoso: “Este procedimiento en la actualidad tiene una gran importancia económica, al permitir el beneficio de recursos lixiviables, tanto de oro, plata y otros metales, cuyo tratamiento por otros medios resultaría prácticamente inviable. Una de las características principales es que el producto que se obtiene en este proceso será de una ley bastante alta y por lo tanto, la aplicación de la refinación, común en los procedimientos de recuperación de estos elementos, será mucho menor, lo que significa un ahorro de energía y económico importante”.

Sin embargo, el consultor de la Cámara Minera indica que no todas son ventajas con esta técnica y, para que resulte altamente rentable hay que prestar atención a ciertos aspectos. Por ejemplo, no es recomendable realizar un proceso de electroobtención con soluciones muy diluidas, porque, en ese caso, el nivel de consumo resultaría muy elevado, la eficiencia del procedimiento sería baja y el producto final no tendría una buena calidad.

Si comparamos este procedimiento con la técnica de cementación con zinc, veremos que la ley obtenida en el producto final de dicha técnica es más baja y por lo tanto se requerirá un proceso de refinación mayor, lo que conlleva a un aumento en el consumo energético y el incremento de la inversión en gastos operativos. Entonces, en la medida que se obtengan soluciones con mayor nivel de impurezas, se tendrá que invertir más en este tipo de procesos.

Entre los otros puntos favorables que ofrece la electrobtención de oro y plata , tenemos que no introduce nuevos reactivos químicos o metales al proceso. Resulta más selectivo para el oro y la plata en comparación con el cobre, se realiza está comparación porque el material rojo, en la mayoría de los casos, se encuentra acompañando al oro. Por último, tenemos que el producto obtenido es de mayor pureza, con lo cual el proceso de refinación resultará menos costoso.

Tal y como se ha mencionado líneas arriba, la desventaja más importante que presenta esta técnica es que la eficiencia en los procesos de electroobtención es baja, (acá hacemos referencia directa al aprovechamiento de la corriente), la causa de esto es que las soluciones son diluidas y debido a ello se terminan alcanzando pequeños niveles de eficiencia para elevados flujos por volumen unitario de celda y se requiere de recirculaciones para lograr aceptables valores de extracción.

Entre los procesos electrolíticos se pueden diferenciar dos grandes grupos: los procesos de electroobtención en los que el oro y la plata están disueltos y el ánodo es esencialmente insoluble. El segundo conjunto es el de los procesos de electrorefinación, en los que el ánodo que contiene el metal se disuelve, a la vez que se produce el depósito en el cátodo (este es el caso característico de la electrorefinación del cobre). Ambos conjuntos de procedimientos se rigen por los mismos principios conceptuales y su aplicación específica sólo depende del metal que se quiere obtener y/o recuperar.

Las celdas de electrobtención son los instrumentos básicos para el desarrollo de esta técnica. Estas unidades tienen unas características específicas que van a resultar importantes. Podemos mencionar el tamaño, el cual dependerá del flujo de metros cúbicos por hora que se va a tratar. Como ejemplo tenemos las celdas rectangulares, que utilizan un ánodo y cátodo de acero inerte, al cual se le adosa un conductor en la lana de acero, colocada en un contenedor adecuado que puede ser un canastillo de tipo paralelepípedo rectangular, en el cual se ubican varios cátodos con ánodos de forma intercalada.

Las otras clases de celdas son las denominadas de diseño Zadra, que son las de tipo circular, en las que se coloca la lana de acero enrollado, en torno a un eje central positivo de un distribuidor radial de la solución de electrolito de avance y del conductor de corriente catódica. En general, el dimensionamiento del volumen de una celda está relacionado con el flujo del electrolito y el tiempo de retención de éste al interior de la celda que resulte necesario para obtener una recuperación mayor o igual al 90%. Este último aspecto dependerá de la concentración de los complejos de oro y plata, concentración de oxígeno, cianuro y fuerza iónica, densidad de corriente, tipo de cátodo y el movimiento del electrolito al interior de la celda de electroobtención.

Los costos y la eficiencia es la idea central para las mejoras en la hidrometalurgia. Por ejemplo, entre los avances de la electroobtención tenemos, según indica Jorge Menacho, consultor y gerente general de la empresa chilena De Re Metallica Ingeniería Ltda, que estos van orientados al fomento en la utilización de tecnología robótica para el manejo de electrodos. “Estos disponen de sistemas expertos y complementarios que permiten discriminar calidad de cátodos para su clasificación automatizada”, explicó el directivo.

Como puede verse el proceso de electroobtención permite la recuperación de metales de oro y plata con un mayor grado de pureza que las técnicas más convencionales, como la cementación con cinc, y aun costo menor. Los avances tecnológicos y el aporte de las empresas en ese campo están orientados a perfeccionar la calidad del producto final.