La identificación de los comportamientos riesgosos es necesaria para reducir los accidentes laborales en minería

Portada > Seguridad >
28 Abril, 2017

La identificación de comportamientos riesgosos tiene como objetivo la reducción de accidentes en la minería. (Fuente: elnacional.com.do)

La seguridad basada en el comportamiento es un proceso que se centra en reforzar aquellos que resultan seguros en el trabajo y reducir o eliminar los que provocan peligros, con el objetivo de disminuir los accidentes y enfermedades ocupacionales. Esto va más allá de la simple elaboración de reglamentos o inspecciones de seguridad, tiene que ver con la oportuna identificación de las causas de los accidentes para que no se vuelvan a producir.

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Carlos Hernández Condori: “El objetivo de las actividades y esfuerzos a desarrollar es originar cambios en el lugar de trabajo, ya que el comportamiento riesgoso es la vía común de causalidad en la mayoría de los accidentes”, además, añade que las capacitaciones, charlas y demás medidas empleadas por las empresas no son del todo efectivas: “Son disposiciones reactivas y no preventivas. Afectan el comportamiento de manera indirecta y no se concentran en los motivos específicos que causan un número importante de lesiones en el ambiente laboral”.

Cuando un trabajador actúa de forma que pueda resultar expuesto a una lesión, la suerte juega un papel importante para determinar si se lastimará o no. Por ejemplo, si un operario ingresa sin tapones de oído para realizar la actividad de perforación, si en ese momento no ocurre ninguna consecuencia fatal, eso será suficiente para que ese comportamiento de riesgo se vuelva a repetir y la exposición que tuvo el trabajador a una pérdida potencial no será tomada en cuenta en los cuadros estadísticos porque dicha acción no terminó en una fatalidad, en un accidente que genera pérdida de tiempo o que requiera atención médica.

Para reducir al máximo el número de accidentes se debe analizar la situación desde tres enfoques distintos (basado en las actitudes, en la cultura de la organización y en el comportamiento). En cuanto a las actitudes se busca potenciar aspectos que favorezcan la predisposición de los operarios hacia la seguridad y para ello se desarrollan concursos de seguridad, premios, charlas y reuniones motivadoras constantes. En lo relacionado a la cultura de la organización, se han implementado estrategias como: elaborar comités de seguridad, diseñar procedimientos estándares de trabajo seguro, auditorias e inspecciones.

En cuanto al enfoque basado en el comportamiento hay que identificar los antecedentes o eventos producidos en el ambiente laboral que lo provocan. Al centrar la atención en esa conducta observable, esta se puede verificar y contrastar con la realidad, permite cierto grado de cuantificación, medir y gestionar comportamientos. Cuando esto sucede se pueden cambiar los comportamientos relacionados con aquellas tareas que resultan críticas para la seguridad. Los resultados medibles crearán actitudes positivas acerca de la seguridad y esto llevará a una fuerte cultura sobre este tema.

Un ejemplo sobre la importancia de eso la encontramos en Perú, donde la empresa Antapaccay ha desarrollado desde el año pasado el programa Yo Aseguro, cuyo objetivo es asegurar el bienestar, la producción y futuro, haciendo hincapié en la responsabilidad que tiene cada trabajador por su propia seguridad, la del compañero, el bienestar de la familia, una producción segura, y de esta manera, un futuro para todos. Para esto se recurre a la sensibilización (a través de reuniones diarias), las observaciones (capacitación para la correcta identificación y reporte de actos y condición sub-estándar), el análisis de las causas de ocurrencia de todos los actos y condiciones riesgosos, y la acción preventiva, compuesta por un plan de acción correctivo para eliminar las causas.

La aplicación de este plan le ha permitido a la empresa desarrollar una gestión de la seguridad más efectiva, a través de generar una mayor confianza en los trabajadores, motivando su participación y mejorando el rendimiento y la productividad.

Entonces, se puede ver que a pesar de existir diversos métodos para tratar de mejorar el comportamiento de las personas respecto a la seguridad, la observación y retroalimentación inmediata se convierten en las herramientas más prácticas y eficaces, ya que pueden ser utilizadas por y en todos los niveles de la organización.