El análisis geomecánico es indispensable para la toma de medidas necesarias que aseguren la estabilidad de la labor minera

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01 Mayo, 2017

El estudio del macizo rocoso resulta importante porque permite la realización de operaciones mineras seguras. (Fuente: hunosa.es)

El planeamiento de explotación de minas, además de optimizar las operaciones de la mejor manera posible, persigue conocer el comportamiento mecánico del macizo rocoso para establecer las medidas necesarias que aseguren la estabilidad y seguridad de la actividad minera. De esta manera se minimiza la probabilidad de accidentes que terminen generando pérdidas para las empresas del sector.

Para el especialista de la Cámara Minera del Perú, Vidal Navarro López: “La implicación de la geomecánica tiene que ver con el comportamiento del macizo rocoso frente a las aberturas que se realizarán para poder obtener la cantidad de mineral deseada. En términos generales se puede entender que al producirse un trabajo minero, se tendrá que acompañar con un estudio  de riesgo sobre la probabilidad de inestabilidad de la roca durante la explotación”.

Después de realizar el planeamiento de la explotación de minas, se inicia la segunda fase que es la organización y que tiene que ver con la forma en que se obtendrá el producto de acuerdo con lo planeado. Esta etapa se centrará en cuanto a las secuencias de trabajo, a los equipos, materiales y al recurso humano que será necesario utilizar. Una vez concluida esto se dará inicio a la parte operacional, donde se realizará el control para constatar que todo lo planificado en las fases anteriores se está llevando a cabo.

Pese a la planificación, las medidas de seguridad y a los avances tecnológicos, son muchos los factores de riesgo presentes en la faena subterránea, las características de las rocas y los errores en el diseño de la explotación son algunos peligros relacionados con el comportamiento geomecánico del yacimiento. Sin un lugar a dudas, la máxima amenaza a la  que se enfrentan los mineros, más allá de las altas temperaturas y la presencia de gases tóxicos- por citar algunos- es la posibilidad de un derrumbe. Un mal análisis de la estabilidad del macizo rocoso potencia las probabilidades de que esto suceda.

Para graficar el peligro al que están expuestos los trabajadores, podemos tomar el caso reciente en México. El pasado 4 de julio se produjo el derrumbe de un yacimiento de carbón en el estado de Sonora. El desastre causó la muerte de dos mineros y uno más terminó lesionado. Otro ejemplo lo encontramos en Chile, donde el año pasado el derrumbe de una mina subterránea en la provincia de Michilla terminó con la vida del jefe de turno de las instalaciones y dejó heridos a tres operarios más.

Para evitar que esto suceda, desde el punto de vista de la geología y geomecánica, es importante prestar atención a la topografía del terreno, ya que permite decidir las estrategias de acceso al depósito minero, ya sea mediante rieles o rampas. En el caso peruano, en las zonas montañosas de los Andes, la topografía va a tener una influencia en el tipo de trabajo que se va a realizar. Las bocas de sondaje van a determinar cómo se va a modelar el yacimiento.

Otras consideraciones a tener en cuenta son las dimensiones del área a ser explotada, la morfología del depósito mineral, cuánto es la ley de corte y el grado de alteración del macizo rocoso, cuanto mayor grado de variación tenga aumentará su influencia en la estabilidad de los trabajos de explotación. Esto está relacionado con la roca encajonante piso y la encajonante techo y propiamente con el  depósito mineral.

Este análisis permitirá decidir el tipo de soporte más idóneo para realizar la explotación de la forma más segura, ya sea mediante la utilización de pernos, malla y shotcrete. En este campo la innovación es constante y en los últimos años se ha dado el aumento en el uso de la fibra sintética estructural como refuerzo para el shotcrete, debido al valor añadido que tiene en comparación con las estructuras metálicas.

En las labores mineras las aguas subterráneas son muy abrasivas y terminan haciendo desaparecer los refuerzos de acero por la corrosión en el tiempo, cosa que en la fibra sintética no ocurre. Tiene un costo menor que el acero, ambientalmente es mejor porque hay una reducción de dióxido de carbono y ayuda a bajar en un 40% promedio los gastos en material. Continuando con los avances, en la Expo Min  del 2014 en Chile,  la empresa EPC presentó sus fibras sintéticas estructurales de polipropileno Barchip. Asimismo, la compañía Sika Chile mostró por primera vez su producto SikaFiberForce, una fibra sintética macro estructural para refuerzo de sohtcrete, destinada a ofrecer un alto rendimiento en ambientes corrosivos.

Como puede verse el estudio y análisis del comportamiento del macizo rocoso resulta fundamental para asegurar la estabilidad de las labores mineras. El tema es de tanta importancia que las empresas realizan una investigación constante para mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores y con ello garantizar la productividad de la industria minera.