La lluvia ácida un agente contaminante que no reconoce fronteras

Portada > Medio Ambiente >
02 Mayo, 2017

La lluvia ácida y la contaminación que realiza en los bosques y lagos.

La lluvia ácida es un tipo de precipitación bastante particular que surge a partir de la combinación de las gotas de agua naturales con los diferentes gases que llegan a la atmósfera, producto de la actividad de fábricas y refinerías que emiten grandes cantidades de óxido de nitrógeno y dióxido de azufre. Es por ello que siempre es entendida como un agente contaminante que provoca daños a las personas, plantas y demás organismos vivos, así como también produce la corrosión en los equipos y construcciones cercanas.

La declaración del director del Laboratorio del Centro de Medio Ambiente de la Universidad Politécnica de Cataluña, Xavier Roca, sirve para graficar la globalidad de este problema. “Lo peor es que las deposiciones de la lluvia ácida caen a kilómetros de distancia de donde está ubicada la organización contaminante. Esto quiere decir que un país puede ser altamente infectante del medio ambiente, pero los efectos nocivos se pueden sentir en la nación vecina”.

Entre los casos de contaminación por lluvia ácida, podemos citar el de la mina Buenavista, ubicada en la localidad de Cananea (estado de Sonora, México), que es considera una de las principales productoras de cobre del país azteca y es propiedad de la empresa Grupo México. El año pasado se conoció que producto de la mala gestión de la compañía, el óxido se ha impregnado en las casas. Esto ha llevado a que los pobladores cubran con una lámina galvanizada sus techos. También ha corroído la carrocería de los automóviles, cubriéndolos con un polvo gris.

Los habitantes han denunciado que el olor es insoportable. “No se pueden abrir las ventanas, quité hasta el cooler porque por la rejillas entra el aroma del ácido, huele a huevo podrido”, señaló María Rosa Guayante García, presidenta del Frente de Mujeres en la Lucha por la Dignidad del Trabajador en México. También se registraron casos de asma y cáncer, la mayoría de estómago, debido a  la brisa de ácidos presente todo el día.

A finales del año pasado se informó que los principales lagos de Canadá se estaban gelatinizando. El origen del problema está relacionado con la lluvia ácida, básicamente lo que está provocando es la eliminación del depósito de calcio existente en el lecho arenoso de los lagos y el subsuelo, este detalle ha hecho que desaparezcan las poblaciones de plancton (dependientes del calcio) y se incremente la de Holopedium (plancton de tipo gelatinoso), que debido a su sobre abundancia está generando este tipo de problemas.

Lo más grave es que según los especialistas, la recuperación de los niveles de calcio puede tardar miles de años y  ni siquiera es seguro que ello suceda, además el 20% del agua potable que se consume en territorio canadiense proviene de esos lagos y el agua gelatinosa está obstruyendo las instalaciones que sirven para su transporte.

Aunque puede parecer que se trata de un problema relativamente nuevo, lo cierto es que no es así. Ya en el 2008 se registró en Argentina un caso en La actividad de la empresa minera Alumbrera en la explotación del yacimiento Catamarca, ubicado en la provincia de Salta. Este fenómeno provocó quemaduras y la caída de pelo en los animales, deforestación de los bosques y pérdida de cultivos. En el 2011 China reconoció que la lluvia ácida afectaba a más de la mitad de las ciudades de ese país y la sexta parte de sus ríos estaban contaminados al grado que esas aguas no servían ni para el cultivo.