El control eficaz de los efluentes solubles mineros para construir una consciencia ambiental

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03 Mayo, 2017

Planta de tratamiento de agua de la Mina de Cobre Collahuasi (Chile)

El agua, fuente de vida y de salud, es empleada por la minería en algunas de sus actividades como las celdas de flotación y los relaves. El líquido interactúa con los minerales y el oxígeno, produciéndose la oxidación o acidificación, producto de bacterias presentes en las minas. La principal consecuencia de que esto no sea tratado con eficiencia es el padecimiento de las poblaciones aledañas, así como la alteración en la vida de la biodiversidad del lugar.

“Hoy en día la normativa obliga a  que se ejerza mayor control en este aspecto, cada compañía minera conoce los límites permisibles a través de las disposiciones ambientales y por lo tanto, lo que tienen que hacer es optimizar el proceso para no generar contenidos tóxicos en los efluentes”, indicó el especialista de la Cámara Minera del Perú, DR Patricio Navarro, quien añadió: “Si la optimización no resulta posible entonces se deben tratar con la técnica adecuada para cumplir con las normas, pero, sobre todo, apuntando a construir lo que se denomina una consciencia ambiental y es por eso que muchas plantas mineras han implementado el concepto de producción limpia”, finalizó.

Los DAM (drenajes ácidos de minería) son uno de los problemas más acuciantes de esta industria a nivel mundial, solo en Estados Unidos se han contaminado más de 180,000 acres de zonas de reserva y 12,000 millas de canales y ríos, estimándose un gasto superior a los 70 billones de dólares para limpiar esas zonas, asimismo, en Canadá también se sufren las consecuencias de estas aguas residuales, generándole al sector de esa nación un costo superior a los 5 billones de dólares.

Los efluentes minero-metalúrgicos son específicos de cada empresa y varían de acuerdo a su procedencia y a las actividades productivas de cada compañía, como ejemplo podemos citar a la hidrometalurgia y el trabajo con minerales solubles como el cobre, oro y hierro. Como se ha mencionado antes, no existe un método que resulte el más eficaz para realizar la neutralización de la acidez en el agua, pero entre las alternativas más empleadas tenemos la utilización de agentes que incorporen iones (como la lechada de cal, el hidróxido de sodio, carbonato de sodio y el hidróxido de amonio) que servirán para la alcalinización del efluente. Sin embargo, estos procesos no han demostrado ser lo suficientemente efectivos para dar respuesta a la problemática ambiental ocasionada por la recuperación de metales valiosos.

En Perú la ingeniera Silvana Flores Chávez ganó el 2012 el  “Premio Nacional para Patente de Inversión” en el XI Concurso Nacional de Invenciones. La profesional desarrolló un proceso llamado “Tratamiento Integral de Remediación de Efluentes Minero-Metalúrgicos A través del Proceso de Obtención de Dolomita Como Agente Remediante”.  La dolomita, debido a sus propiedades físico químicas, es usada para el proceso de descontaminación de los efluentes , que comprende procedimientos simultáneos de la neutralización de la acidez en las aguas, la precipitación de metales pesados y la absorción de los iones metálicos disueltos en las aguas ácidas. Esto conlleva a reducir los parámetros de los valores inorgánicos por debajo de los límites máximos permisibles y el estándar de calidad del agua.

Drenaje ácido cerca de la planta de tratamiento de minerales de Panulcillo. Fuente (Aulados.net)

Básicamente esta técnica persigue dar solución a dos problemas. El primero es desarrollar un proceso que obtenga un agente que de forma óptima logre reducir la concentración de metales pesados disueltos en el agua. La segunda meta es la obtención de un efluente tratado que presente bajas concentraciones de metales pesados y generadores de acidez,  y por ende, se convierta en fuente de aguas y drenajes ácidos de mina.

Sin embargo para la ingeniera Silvana Flores Chávez, investigadora y artífice de este nuevo procedimiento, el gran problema para la mejora en el tratamiento de los efluentes es la falta de inversión (por parte de las empresas) para mitigar el impacto negativo de la industria sobre el medio ambiente: “Todavía algunas empresas prefieren pagar grandes multas y no invertir en la investigación que aproveche, por ejemplo los relaves o los desperdicios propios del sector, o que reduzca la contaminación en las aguas residuales”, apuntó la investigadora.

Por último, hay que señalar que otro de los estándares de calidad del agua está referido a su nivel de turbidez para que pueda ser reutilizada. En países de Europa como Inglaterra y Alemania, se cumplen altos niveles de eficiencia en este aspecto. Incluso los germanos han podido potabilizar las aguas de desagüe cloacal. Los parámetros del procesamiento de las aguas dependen de muchos factores como el económico, el socio-ambiental, y el técnico, por eso es necesaria la participación de profesionales de varias disciplinas de la ciencia para que aporten sus conocimientos además de su  experiencia en este tema en particular.