La reducción de costos en las labores de carguío y transporte aumenta la rentabilidad del negocio minero

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03 Mayo, 2017

La actividad de Carguío y transporte es una de las más costosas en el desarrollo de la actividad minera. (Fuente: fgms.com)

La industria minera se encuentra en una constante búsqueda de nuevas soluciones para la mejora de sus procesos. El éxito de una operación depende en gran parte de la gestión cuidadosa de cada una de sus etapas. El carguío y transporte de material es una de las más costosas del ciclo de producción, siendo su inversión  en promedio el 60% del total.

Para una óptima operación y planificación de minas se consideran todos los factores que afectan los costos y la productividad de la labor. En este sentido resulta  crucial que la tarea de carguío trabaje de forma integrada con los camiones, que en la mayoría de las aplicaciones constituyen un elemento de alto costo, ya que son los equipos más ampliamente usados como herramienta de movimiento de material en explotaciones a tajo abierto.

“Es necesario que todo esté coordinado, hasta el más pequeño detalle, porque de lo contrario haremos frente a la realización de un trabajo ineficiente”, indica el consultor de la Cámara Minera del Perú, Tadeusz Golosinski, quien grafica. “Por ejemplo es ideal que el número de equipos de carguío sea igual al de unidades de transporte. Cuando los camiones esperan demasiado tiempo a ser cargados, se está produciendo una pérdida de dinero porque el costo de estos vehículos es por hora de operación. Es decir, que se está utilizando la inversión pero no se obtiene ningún beneficio, al no realizarse operación alguna”

Uno de los factores que condicionan la actividad de carguío y transporte es la calidad de fragmentación de los minerales y para que sea óptima se necesitará invertir más en la fase de perforación y voladura. Entonces, se puede decir que el grado de eficiencia en esta etapa tiene consecuencias en la de carguío y transporte, ya que un mineral mal fragmentado será más difícil de transportar y será necesario mayor tiempo para hacerlo, lo que conlleva un aumento en el gasto de combustible, neumáticos y el indeseado incremento del riesgo.

Otro factor que condiciona estas operaciones es la elección de los equipos a utilizar. En minería a cielo abierto los implementos más utilizados son las palas (eléctricas o hidráulicas), debido a su bajo costo por unidad de producción, además, pueden manejar grandes volúmenes de material y combinarse con varios modelos de camiones. Por contrapartida, requieren de abundante cantidad de componente volado, debido a que tienen poca movilidad para trabajar en más de un frente a la vez.

Una alternativa a las palas son los cargadores frontales que requieren una menor inversión y tienen mayor facilidad de reventa y la posibilidad de contratación o arrendamiento. Como necesitan desplazarse durante el proceso de carga, una manera de optimizar la inversión es economizando combustible. La empresa Komatsu Mitsui, proveedora de maquinarias, ha recomendado realizar una serie de acciones para lograr esto. Por ejemplo disminuir la distancia de traslado, cambiar el ángulo del carguío y manejar a velocidades lentas, de esta forma se disminuyen las revoluciones del motor y se gasta menos combustible

Economizar en neumáticos ayuda a optimizar la tarea de carguío y transporte. (Fuente: aomasantacruz.com)

En miras de bajar los costos en esta etapa de la actividad minera, la empresa estadounidense Doosan, ha lanzado al mercado sus nuevas cargadoras de rueda de fase IV. Estas máquinas son de alto rendimiento y pertenecen a la generación DL-5.  Además de suponer un avance en  cuanto a diseño exterior, esta gama de cargadoras ofrece una mayor productividad y el ahorro de combustible hasta en un 10%.

El transporte a cielo abierto necesita de grandes equipos, cuyo costo por hora es muy elevado. Por lo tanto es necesario obtener la mayor productividad posible mediante la correcta asignación de camiones y palas. Otros elementos  que se deben en tomar en cuenta son el combustible y los neumáticos. En cuanto al primero, las recomendaciones de la empresa Komatsu son: no dejar el motor en mínimo durante tiempos de espera o pausa, durante el traslado hay que  manejar a velocidad baja y constante (disminuyendo la velocidad del motor se mejora la eficiencia del combustible), y realizar el levante de la tolva  a baja velocidad.

En el transporte también hay que tener en cuenta que cada camión de alto tonelaje utiliza seis neumáticos, que la unidad de estos  ronda los 50 mil dólares y en conjunto alcanzan un periodo vital en promedio de 10 meses. Debido a ese precio elevado, en el 2013, en el marco del Proyecto Estructural de Productividad y Costos (PEPC), se realizó un trabajo en  conjunto entre dos empresas chilenas (Codelco y Andina), apoyadas por las compañías colaboradoras Bailac y Komatsu, para reducir gastos en neumáticos a través del incremento en su vida útil.

Después de un año de poner en marcha la iniciativa, la Mina Rajo consiguió extender la duración de las llantas en 800 horas promedio, consiguiendo un ahorro de 1, 200 mil millones de dólares. Hay que señalar que para obtener este resultado fue necesario impulsar una labor coordinada en varias direcciones, desde la operación misma hasta el mantenimiento de pistas y camiones.

Por último, otra forma para economizar en estas labores es una buena coordinación entre el personal que estará a cargo, es necesario un diseño eficaz donde la supervisión sea  permanente. De esta forma se realiza un trabajo eficiente donde las fallas, como los tiempos de espera prolongados, desaparecerán y eso le permitirá a la empresa extractiva obtener el máximo beneficio de la inversión realizada.