La prevención de los riesgos psicosociales es una tarea mundial

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05 Mayo, 2017

El sector minero busca mantener su buena imagen promoviendo su identificación

La minería es por naturaleza una actividad global, presente como fuerza económica importante dentro de los cinco continentes. Por ello resulta indispensable mencionar la identificación y prevención de los  riesgos psicosociales,  un tema que en los últimos tiempos está siendo producto de preocupación por parte de las diversas empresas del sector y de los distintos gobiernos.

Puntualmente en Sudáfrica la Cámara Minera, como parte del Consejo de Salud y Seguridad de Minas y  Encabezada por su presidente, el señor Mike Teke,  y su vicepresidente y director de operaciones, Graham Briggs, mostró su identificación con los seres queridos de los mineros  que murieron durante el 2014, comprometiéndose a mejorar las condiciones laborales de sus trabajadores, revisando los horarios de trabajo y prestando mayor atención a sus necesidades individuales y colectivas.

De este modo la industria ha priorizado la salud, tanto física como mental de los obreros,  y la seguridad integral de los trabajadores como parte esencial del negocio. Bajo  el lema “Cada minero retorna cada día a casa ileso del trabajo”. En los últimos 10 años  en el país africano se ha realizado un importante progreso en el sector reduciendo las fatalidades y promoviendo la seguridad. Esto no solo se limita a reducir la exposición de los trabajadores al polvo y el ruido, sino mejorar los programas de control y enfermedades, y controlar el nivel de estrés.

Por ejemplificar otro caso, en España la publicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales del 31 de enero de 1995 contemplaba los factores psicosociales como un elemento a tener en cuenta. El artículo 4.2 de dicha ordenanza definía un riesgo laboral de la siguiente manera: “La posibilidad de que un trabajador sufra un daño en el cumplimiento de su labor”

Dentro de identificación de los riesgos psicosociales se señala que estos factores forman parte de los llamados riesgos emergentes y que son tan o más importantes que cualquiera de los peligros más conocidos o clásicos (salud e higiene) y la forma en que  éstos  tiene su origen en unas condiciones deficientes de la organización del trabajo. Además, indica que la exposición a estos factores es perjudicial para la salud. A corto plazo se manifiesta a través de lo que se denomina estrés y una mayor exposición termina provocando alteraciones cardiovasculares, respiratorias, dermatológicas, endocrinas, musculoesqueléticas  y terminar por perturbar la salud mental.

Finalmente hay que indicar que la norma española obliga a que todas las empresas del sector realicen la evaluación de riesgos psicosociales y la planificación de su prevención, remarcando que esta tarea puede tener un impacto positivo en el aumento de la calidad y rendimiento de la producción de los trabajadores.